La Piel
10 junio, 2015
Las picaduras de insectos
18 junio, 2015
Mostrar todo

El Sol y la piel

El sol beneficia pero también perjudica

En el primer artículo sobre piel dijimos que su principal enemigo es el sol y también que, aún así, no se puede prescindir completamente de él porque tiene efectos beneficiosos para la salud tanto de tipo físico como emocional porque el sol influye en el estado de ánimo al equilibrar el sistema nervioso e influir en muchos casos, sobre la autoestima.

¿Porqué perjudica el sol a la piel?

Al incidir sus rayos, por  la piel se absorben sus radiaciones ultravioleta e infrarrojas que son las responsables de los efectos.

  • Los ultravioleta A, conocidos como rayos UVA: Son los responsables de que las células produzcan melanina, que es la sustancia natural que colorea la piel. Penetran profundamente en la piel y se considera que no provocan quemaduras, pero, a largo plazo, pueden provocar daños como envejecimiento prematuro, manchas, pérdida de elasticidad e, incluso, lesiones importantes.
  • Los ultravioleta B, UVB: son responsables del enrojecimiento.
  • Los infrarrojos A, IR-A: Son los que más penetran. Hasta hace poco se consideraban poco menos que inocuos, pero también tienen efectos perjudiciales:   Provocan fotoenvejecimiento.

En el cuadro adjunto se detallan los efectos de los rayos solares:

[table id=1 /]

En resumen,  las consecuencias adversas de los rayos solares incluyen quemaduras, manchas, alergias, envejecimiento que da lugar a arrugas… y hasta cáncer de piel, una patología grave cada vez más frecuente.

Una característica a tener en cuenta es que la piel tiene memoria lo que significa que los efectos perjudiciales de los rayos solares, que parece que se hayan superado o que no se hayan notado, pueden, con el tiempo, presentarse en forma de nuevas lesiones esta vez degenerativas.

¿Se comportan todas las pieles igual ante el sol?

No hace falta ser un experto para observar que no. Cuanto más pálida sea la piel de partida más intensamente se notan los efectos de los rayos solares. Así se observa que la piel negra no se quema nunca mientras que cuanto más blanca sea tolera el sol con mayor dificultad. La medida de la tolerancia al sol se establece de acuerdo con la capacidad de producir melanina y por tanto de broncearse (pigmentarse). Esta medida se conoce como Fototipo cutáneo y determina la protección solar que debe utilizar cada uno. Estos son los fototipos cutáneos y el tipo de protección adecuada para cada uno de ellos :

Fototipo I: Es el de los individuos propensos a quemarse intensamente que prácticamente no se pigmentan nunca y que se descaman con facilidad. Son personas de piel muy clara, ojos azules y con pecas. Habitualmente su piel es muy blanca. En la exposición al sol necesitan ultra protección solar.

Fototipo II: Se da en quienes se queman fácil e intensamente, se pigmentan ligeramente y descaman de forma notoria. Suelen ser individuos de piel clara, pelo rubio o pelirrojo, ojos azules y pecas. Su piel es blanca. Necesitan ultra máxima protección para tomar el sol.

Fototipo III: Es el de los que se queman con moderación y se pigmentan. Su piel es blanca. Necesitan protección máxima extra.

Fototipo IV: Se da en personas que se queman moderada o mínimamente, se pigmentan con bastante facilidad y de forma rápida al ponerse al sol. Son personas de piel blanca o ligeramente marrón, pelo y ojos oscuros. Son las razas mediterráneas, mongólicas y orientales. Se protegen del sol con protección extra moderada.

Fototipo V: Se caracteriza por presentarse en aquellos individuos que se queman raras veces y que se pigmentan mucho. Su pigmentación es  inmediata. Son  individuos de pieles de color marrón que necesitan de una protección moderada mínima.

Fototipo VI: Es el de los individuos que no se queman nunca. Es el de la raza negra. Necesitan de una protección mínima.

De todo esto se concluye que cualquier piel, incluso la negra debe utilizar protector solar.

¿Cómo sé qué protector solar debo utilizar?

El protector solar  tiene  un número, el índice de protección solar, que nos informa sobre el grado de protección que brinda a nuestra piel. Cuanto  más blanca sea una piel, mayor índice de protección solar se necesita. Ese número, que viene marcado en el envase, está precedido de unas siglas: FPIP o SPF, el número es más alto cuanto mayor sea la protección que ofrecen. La industria cosmética utiliza diferentes métodos (Americano, Australiano, Colipa) para determinarlo y los índices que obtienen no son comparables entre sí. En nuestro ámbito se usa mayoritariamente el método Colipa o Europeo aunque no es obligatorio.

El método COLIPA clasifica los productos en estos tipos o categorías:

[table id=2 /]

Al  hablar de los  fototipos presentamos cuál era el  FPS conveniente a cada tipo de piel, pero  hay otra forma de calcularlo que veremos a continuación:

Este método tiene la ventaja de que tiene en cuenta la edad del usuario y su posible alergia al sol y el inconveniente de que liga el FPS a la radiación ultravioleta (índice UV) que hay que conocer. Este dato lo facilita entre otros, la Agencia Estatal de Meteorología.

Ejemplo

Veremos un ejemplo para una persona de fototipo II que resida en la Comunidad Valenciana. Como la AEMET marca un índice UV  de 7, aplicando la fórmula, sale a utilizar el siguiente  protector solar:

3 x Índice UV (7)= 21+ 5= 26

Por tanto el  factor de protección adecuado estaría entre 25 y 30.

CONSEJOS DE UTILIZACIÓN / MODO DE EMPLEO DEL FOTOPROTECOR

Se debe :

  • Utilizar el fotoprotector adecuado para cada tipo de piel o zona del cuerpo (crema, spray, leche o gel), fototipo, edad y circunstancias de exposición. El farmacéutico le puede guiar en la elección del producto más adecuado.

La exposición al sol ha de ser progresiva. Al principio, no se deben superar los 15 minutos diarios.  El incremento del tiempo de exposición solar ha de ser paulatino y sin excesos.

  • Aplicar el fotoprotector en cantidad generosa (2 mg/cm2 ), de forma uniforme, sobre la piel seca, media hora antes de la exposición al sol. La piel nunca debe estar húmeda porque las gotitas de agua actúan como pequeñas lupas que incrementan la acción de la radiación solar y se pueden producir quemaduras.
  • Renovar la aplicación a las 2 horas y después de secarse tras cada baño.
  • Emplear una fotoprotección más alta, al menos, en las primeras exposiciones solares. No hay que prescindir del fotoprotector aunque la piel esté bronceada
  • Extremar las precauciones en las partes del cuerpo más sensibles al sol: cara, cuello, calva, hombros, escote, orejas, manos y empeines. La protección de los labios se debe hacer con lápices o barras fotoprotectoras, y la del cabello con productos específicos. Las orejas y la punta de la nariz son zonas que sobresalen por lo que están más expuestas. Recordar que no existe la “protección total” y que el tiempo de exposición al sol debe ser limitado.

Ofrecemos a continuación unos consejos tomados de un folleto editado por la Asociación Española contra el Cáncer y el Consejo de Colegios Farmacéuticos, con algún comentario:

ADVERTENCIAS

  • Evitar la exposición solar entre las 12 y las 16 horas (oficiales) que son las horas de mayor insolación.
  • Los fotoprotectores se deben utilizar incluso en días nublados. Aún en esos días la radiación es peligrosa.
  • El agua, la hierba, la arena y la nieve reflejan los rayos solares y aumentan los efectos de las radiaciones sobre la piel, por lo que hay que utilizar fotoprotectores más altos. Hay que utilizar protector aunque se vaya a permanecer bajo la sombrilla.
  • Evitar largas exposiciones al sol. Los efectos del sol son acumulativos.
  • Procurar no dormirse al sol.
  • No utilizar colonias, desodorantes u otros cosméticos en la exposición al sol, producen manchas y aumentan el riesgo de aparición de alergias.
  • Proteger la piel con ropa y la cabeza con un sombrero.
  • Hay medicamentos y productos cosméticos que producen en la piel una reacción de fotosensibilidad por la exposición solar. Consulta a tu farmacéutico.
  • En casos especiales: embarazo, patologías cutáneas, trabajadores al aire libre, individuos con antecedentes familiares de cáncer y fototipos muy bajos I y II, aplicar productos de ultra protección o evitar tomar el sol.
  • Extremar las medidas protectoras en cualquier actividad al aire libre.
  • Vigilar los cambios de color, forma o tamaño de pecas o lunares. Consultar al especialista.
  • Proteger los ojos con gafas de sol que lleven protección 100% UV (azul del visible).
  • No utilizar protectores solares abiertos desde el año anterior.

 

FOTOPROTECCIÓN INFANTIL

La dermis de los niños es mucho más frágil y susceptible a modificaciones debidas a la exposición a la radiación solar que se almacena y que puede provocar, con el paso del tiempo, un efecto cancerígeno por acumulación. Cuando se expongan al sol siempre deben hacerlo con filtros solares adecuados a su edad y tipo de piel.

  • No exponer al sol a niños menores de 3 años.
  • Protegerles con ropa, gorra, gafas y protectores solares de altos índices, especiales para niños y resistentes al agua.
  • Utilizar fotoprotectores incluso en la sombra y en todas las actividades al aire libre.
  • Hacerles beber agua con frecuencia.
  • Evitar las quemaduras solares durante la infancia.
  • Recuerda

    • Evita exponerte al sol entre las 12 y las 16 horas (oficiales)
  • Vigila

    • La protección de los niños y ancianos de forma especial
    • Los cambios de color, forma o tamaño de pecas o lunares. Consulta al médico
    • Si tomas medicamentos, consulta al farmacéutico
  • Utiliza

    • Productos cosméticos de protección solar adecuados a tu fototipo
    • Gafas de sol que absorban el 100% de las radiaciones UV
    • Protección física: sombreros de ala ancha, camisetas…

Nuestra Gama de Protectores Solares

Pásate por la farmacia y consúltanos cual es tu mejor opción

Comments are closed.