Las fallas y las quemaduras

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Las fallas y las quemaduras

Estamos entrando en la época de nuestras fiestas más famosas: estamos en tiempos de fallas. Y llegarán como siempre, con los monumentos, con los casales, con la gastronomía típica, con los falleros y las falleras que “lucen *palmito”… En fin con todas las sensaciones que provocan estas fiestas que son tan populares y que atraen tanta gente de fuera. Una vez más, nuestros visitantes quedarán maravillados y conmovidos con sus manifestaciones más características: con la luz, con la llama, con el estruendo de la fiesta. Con la luz mediterránea, con las llamas de la “cremà” , con el sonido de las bandas de música o de las charangas que acompañan los desfiles de las comisiones, con el ruido de la pólvora de las mascletás y los castillos y de las “despertaes” y el de una infinidad de objetos pirotécnicos que explotan, aquí y allá, muchas veces sin control. Y es este último punto el que, alguna vez, debido a quien hace un uso imprudente, da un regusto agrio a la alegría popular. Por eso hoy, tras desearte Buenas Fallas, queremos presentarte unas medidas, tomadas de aquí y de allá, para intentar que disminuya la frecuencia en la producción de los accidentes pirotécnicos, igual encuentras alguna que te sea de provecho:

Sobre la pirotecnia:

 

  • No permitas manipularla a los niños.
  • Vigila la potencia que tenga la que manipulen los menores de edad. La más fuerte es preferible que la usen los adultos llevando la protección adecuada para los ojos y usando ropa no inflamable.
  • No la dejes al sol o próxima a fuentes de calor. Tiene que mantenerse en el suelo; nunca en las manos ni dentro de botellas o latas.
  • Tiene que manejarse en lugares abiertos, lejos de edificios.
  • No la guardes en los bolsillos ni la dispongas encendida en contenedores de metal o vidrio.
  • No la lances contra las personas ni contra muros, cajas de luz, vehículos o materiales inflamables.
  • El estruendo de los truenos puede provocar la muerte de las células sensoriales de los oídos y éstas no se regeneran. Por eso puede resultar necesario que protejas los oídos, y aún más los de los niños mediante la colocación de tapones auditivos de los que se llevan en las piscinas. Piensa también que la calidad auditiva de los animales domésticos es muchísimo más acusada que la nuestra.
  • Recuerda que los artefactos de pirotecnia pueden causar incendios, bien en el sitio donde caen o a distancia. Evita encenderlos cuando las mechas sean cortas (un centímetro o menos), puesto que a quién los enciende puede no darle tiempo para alejarse suficientemente. Nunca expongas ninguna parte de tu cuerpo directamente cuando enciendas la mecha, no enciendas más de uno a la vez y retrocede a una distancia segura inmediatamente después.
  • Cuando un producto no explote no lo manipules aunque la mecha parezca apagada.
  • Nunca trates de volver a encender o de recoger fuegos artificiales que no se hayan consumido por completo. Después, cuando se pueda, déjalos en un contenedor con agua antes de rechazarlo para prevenir que se incendie lo que pueda entrar en contacto.
  • Las explosiones producen provocar destrozos de los tejidos orgánicos. Los grandes petardos llegan a  destruir dedos de las manos y los fuegos artificiales a generar quemaduras graves en la piel. Los ojos, brazos y manos son los órganos más afectados bien por el calor, bien por el fuego, las chispas o la explosión. También es posible que se produzcan lesiones en los genitales si a la persona que lleva petardos en los bolsillos de los pantalones se le activan debido al calor corporal.
  • Las heridas producidas, pueden llegar a suponer un riesgo para la vida.

Consejos y advertencias

En un próximo artículo hablaremos de las quemaduras pero hasta ese momento aplica estos consejos si te las encuentras:

  • Cualquier quemadura más grande que el tamaño de la palma de una mano de un adulto tiene que  ser atendida por un médico. También debe tratarla él si es profunda.
  • No uses hielo para enfriarlas. Hacerlo podría agravarlas al provocar más daño en el tejido afectado. No apliques pomadas, pasta de dientes o bálsamos porque se sellan con el calor.
  • Consulta las alergias  a los medicamentos de la víctima antes de administrarle cualquier remedio, por ejemplo un analgésico.
  • Ten cuidado de no reventar las ampollas causadas por las quemaduras. No debe hacerse salvo que estén infectadas.

Y nada más, la Farmacia Lavernia te desea Buenas Fallas.

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